Un seguro de construcción todo riesgo en España debe estar siempre vigente antes de que comiencen los trabajos de construcción. Esto garantiza que no te quedes sin seguro ante daños durante el proceso de construcción. Los bancos y contratistas suelen exigir prueba de seguro antes de empezar.
Un seguro todo riesgo cubre daños a la construcción en sí y también por causas externas, como tormentas o robo de materiales. Los daños causados por errores de subcontratistas también suelen estar incluidos. Revisa siempre las condiciones de la póliza para conocer la cobertura exacta.
El seguro de construcción todo riesgo no es lo mismo que el seguro de responsabilidad civil en construcción. El primero cubre daños al proyecto, mientras que el segundo solo cubre daños a terceros. Para protección completa durante la obra, frecuentemente se necesitan ambos.
Muchos contratistas y bancos exigen un seguro de construcción todo riesgo para limitar riesgos financieros. Sin seguro, tu proyecto de construcción puede sufrir retrasos. Contratarlo con anticipación evita problemas administrativos.
Una vez finalizada la construcción, el seguro todo riesgo debe cancelarse o convertirse. Después, contratas un seguro normal de hogar y contenido para la propiedad. Así estarás totalmente cubierto contra incendio, daños por agua y robos.
En IFAR, los especialistas están listos para asesorarte sobre la cobertura adecuada para tu proyecto. Esto te ayuda a evitar retrasos y riesgos financieros durante la construcción o reforma. Con asesoramiento experto, siempre estarás bien asegurado.